jueves, 11 de octubre de 2007

Tercera llamada - Ugolino Marevi

Era fácil deducir de dónde venían esas manos temblorosas y moldeadas en callos. Una enorme caravana, un productor empedernido, un acto hechizo de quiromancia. Aún se le sentía lúcido como en antaño, pero ahora el espejo se le desprendía de la mirada en un reflejo repulsivo. Había envejecido en algún punto entre escupir sobre sus palmas y codos quebradizos como única crema humectante, y atacar las garnachas, frijoles, tortas, chilaquiles, o cualquier cosa al alcance, como desayuno. Incluso en ocasiones, cuando el dinero faltaba, podía encontrar la saciedad en la confitería de junto, confundiendo al hambre con cualquier regaliz.

Era fácil saber que la vida no era mucha entre los jirones de tela que cargaba como ropa. Un enorme garañón de mil batallas, ahora tranquilo, sonriente. Justo cuando inerme, la vida desdeñaba darle una última pelea.

Sentado en las ruinas de su viejo apartamento, soñaba con aquellos días de grandes espectáculos, de dinero, de hermosas mujeres. Cuando tenía peso sobre el destino, sobre la vida entera. Ahí, bañado por el relente nocturnal, entregaba sus últimas palabras a los grillos abajo y las libélulas arriba, merodeando las cristalinas telarañas que lustraba la luna.

-Es un milagro –dijo en un último suspiro-. Todo el tiempo tuve la vida en mis manos. Toda la vida tuve el tiempo… Siempre peleando por más. Y ahora que el minutero se alarga mucho más allá, no se me ocurre mucho más nada. Si tan sólo hubiera sabido antes, habría conseguido unos cuantos números extra, una última función; unas líneas por entre los nuevos callos. Uno diría que la vida no se deja emborucar.

Meditabundo esperaba el fin, preocupado apenas por vez primera, con la voz ahogada y el pecho compungido, cavando su cárcava en el corazón.

13 comentarios:

Luis Alberto dijo...

Usé las 18 palabras, no?
=(
Y quizà por la incompatibilidad
de archivos no se veìan en
negritas...

Làstima.

Saludos.

Pequeña Saltamontes dijo...

Me uno a Luis Alberto...

Este es un MUY BUEN relato... además, por si no lo notaron, usó las 18 palabras en el orden de la lista dada.

No creo justo que por un error tan tonto no se le haya publicado en letra dorada.

arboltsef dijo...

El personaje es excelente. La construcción de su pasado y demás.

Respecto a la preocupación de las 18 palabras, pues nomás avisarle al robot y ya. :)

De nuevo, la metáfora bonita de la cárcava en el corazón. Estuvo muy bien.

Saludos!!

eLiZa:: dijo...

Diferente a la mayoría de los textos y bien planteado. No hay más que decir :)

Viviana dijo...

El personaje está muy bien logrado. Sentí su angustia y desesperación.
Creo que es un gran mérito lograr un buen personaje, con una historia congruente dadas las restricciones que tenía el ejercicio, donde tú fuiste más allá y las usaste en orden, sin detrimento de la congruencia de la historia.

Felicidades

Luis Alberto dijo...

Gracias por sus lindas palabras, jeje.

Me apena, ya que yo leì y no he comentado. Con gusto lo harè.

Saludos a todos :)

Robot Metatextos 2.1 dijo...

Estoy apenadísimo por tanto error cometido.

Ya estan bañadas de oro, apelo a tu comprensión. No vuelve a ocurrir

Lodi dijo...

Qué feo sentir esos hubieras del pasado, y más cuando uno ya está cerca del final.

Espero no sentirme así cuando me vaya.


Me gustó.

Vagancianet dijo...

Buen trabajo, me gustó el relato.

Shelle Bataclana dijo...

Compartimos la carcava. Yeah.
Bonito, Me gusto.

Leticia Zárate dijo...

Me gustaron mucho las imágenes y metáforas que usaste, es un cuento poético sin duda.

l i l i t h dijo...

Excelente!!

Muy buen texto, con un grado de complejidad bastante grande, pero que a partir de una estampa, logra contar toda una historia.

Yo sólo le quitaría el arriba y abajo de los bichitos.

Felicidades.

ElMulder dijo...

Me gustaron las metáforas y eso que no soy un gran fan de esa manera de expresarse. No me metí mucho en el personaje pero quizá se deba a que estoy en el trabajo. Buen texto.