jueves, 25 de octubre de 2007

Abandono - El Robert

Tengo un amor abandonado, hace ya algún tiempo que no voy a ella… pensándolo mejor el problema es que al buscarlo no es lo mismo, ahora me conformo sólo con sobras, cualquier cosa que me quiera y le pueda dar.

No es que un minuto con ella no valga la pena o por ser breve no me nutra de nuevos sabores, colores y olores de otros lares. Es el hecho de que era mi mejor compañía, me enseño tanto y ahora sólo le doy las sobras de mi tiempo.

Junto a ella recorrí mares, ciudades, conocí personas de tantas y tan distintas culturas, ideas y distintas formas de pensar. Nunca me importó compartirla, enseñársela a otros, que conocieran su delicias, los dulces néctares que emanan de sus labios cuando habla te acaricia con el terciopelo que envuelve sus palabras te transforma.

Descubrí a su lado otras formas de amar, de recorrerme cuerpo y el de quien este conmigo, siempre me dio el tiempo de practicar lo aprendido con ella, con cualquier mujer que quisiera compartir mis experiencias y saber más.

Me hizo entender las tristezas de ser abanado en medio de una guerra, de tener que madurar a los 15 años y dirigir un barco lleno de hombres rudos, acostumbrados a doblegar al otro a base de la fuerza; saber que el no ver con los ojos no implica no conocer el mundo que te rodea; en fin el fervor de un hombre en el campo de batalla que su único anhelo es volver a casa.

No sé si lo sabe todo, pero lo que le he preguntado lo ha respondido siempre, espera paciente por mí, a que vuelva a tomarla en mis brazos y reavivar mi amor por ella…

¿Su nombre...? ¡Su nombre es la Lectura!

El Robert: himney.blogspot.com

24 comentarios:

l i l i t h dijo...

Es fácil anticiparse al final. Pero la descripción que haces es buena.

Hay ideas que me confunden un poco, pero supongo que es por la puntuación.

Saludos

Luis dijo...

mmm, si, casi desde el primer renglon se adivina que es la lectura, por eso los signos de exclamacion del final estan de sobra. De ahi en fuera, no le veo ningun pedo.

Luis dijo...

mmm, si, casi desde el primer renglon se adivina que es la lectura, por eso los signos de exclamacion del final estan de sobra. De ahi en fuera, no le veo ningun pedo.

Sivoli dijo...

La cuestión es que si se lanzan anticipos de algo predecible desde el comienzo, como que el final no resulta tan impactante de primera lectura. Chidas las analogías!

Saludos.

arboltsef dijo...

Me parece un lugar común transformar la literatura en un amante. Pero eso no hace el ejercicio menos honesto y un buen trabajo.

"Junto a ella recorrí mares, ciudades, conocí personas de tantas y tan distintas culturas, ideas y distintas formas de pensar. Nunca me importó compartirla, enseñársela a otros, que conocieran su delicias, los dulces néctares que emanan de sus labios cuando habla te acaricia con el terciopelo que envuelve sus palabras te transforma." -- Eso, puede reescribirse y quedar mucho mejor, por lo que veo en otros párrafos. Un amante de la lectura lo puede mejorar, y en vez de echarle crema a sus tacos, simplificarlo un poco. La simpleza no es un crimen, al contrario, ayuda enormemente a textos como este.

Los números, cuando son de dos dígitos, es mejor escribirlos en letra y te fallaron algunos verbos en pasado. Sin embargo, buen ejercicio de honestidad.

El Satánico Dr. Iosephus dijo...

Fuera del hecho de que en efecto, puede ser mejorado como lo menciona arboltsef, y se adivina el final fácilmente como lo mencionan los demás, creo que se transmite bien el mensaje y se percibe el amor que tienes por la lectura y con el que muchos nos podremos identificar.

Sara dijo...

mmm... te apuesto a que si el ejercicio NO se tratara de escribir sobre la lectura... nadie "adivinaria" que se trata sobre eso ;)

controlzape dijo...

Yo pensé que la amante resultaría una biblioteca. Ha de ser porque me gustan las cosas más tangibles.

Cazador de Tatuajes dijo...

Gracias por la referencia a Verne

El monares dijo...

Coincido en parte con Sara cuando menciona que de no ser por el hecho de que sabemos de antemano de lo que trata el ejercicio no adivinaríamos tan fácil el final, sin embargo, por las referencias alguna idea se tendría. Como sea muy bueno.

Shelle Bataclana dijo...

Y que si todo intuiamos el hecho de que era la lectura?. El mismo ejercicio hace que lo pienses asi, que no le demerita nada.
Esta lindo.

Katsya dijo...

Definitivamente caímos en la misma idea, pero, que crees, no creo que te quieras tirar a la lectura. Nada más de imaginar la escena, pues, no veo por donde le entre.

Me gusta, pero, si, si me encantan los peros, la tratas como una puta a la que le pagas y no tienes que tenerle ningún respeto. Dale algo más, que las sobras de tu tiempo.

Rox dijo...

mucho ruido y pocas nueces.

l i l i t h dijo...

Nomás un detallito que se le escapó a Arboltsef

se acostrumbra escribir con letra los números cuyo nombre es de dos sílabas.

Semidios dijo...

No es mal texto, pero es un lugar común, muy común, se puede anticipar el final con facilidad, las analogías son buenas, sin embargo suenan cosas familiares como: recorrer los mares, dulce néctar de los labios, y así... aun así se lee fácil y eso siempre es bueno.

El Robert dijo...

Gracias a todos por su comentarios, en definitiva desde hace algunos, me he acostumbrado a la lectura "scanning"; sea por razones de tiempo, de practicidad o de impaciencia. Lo cuál merma habilidades que se aprenden sólo con leer detenidamente un texto, como lo es la puntuación.

arboltsef dijo...

Ajem, Lilith... ¿qué?

l i l i t h dijo...

Según sé, esto depende de preferencias editoriales.

Pero al menos así es en las instituciones federales.
Dentro de un texto, se escribe con letra un número cuando su nombre tiene dos sílabas, no cuando es un número de dos dígitos.

Estéticamente viene a dar lo mismo, lo sé, pues un 17 igual va a brincar dentro de un texto en altas y bajas. Pero en cuestión de extensión qué caso tiene alargar un texto con un "cuarenta y uno" por ejemplo.

La cuestión es, en todo caso simplificar la lectura y si tomamos la regla de que es con dos dígitos, pues creo que no funciona.

Y si no, pues ilumíname.

Triquis dijo...

Predecible. Demasiado adornado para mi gusto. Los puntos suspensivos del final me hacen ruido.
Sin embargo es tu modo muy personal de ver la lectura, así que no puedo opinar del fondo, pero sin duda es un buen ejercicio.

Saludos.

arboltsef dijo...

Lilith, nombre, usted tiene toda la razón.

Disculpe usted, me siento incapaz de iluminarle.

ºÉl (Ricardo Árbol) dijo...

Vientos!!!!!

Ta simplón y sin fuerza, chanse se debilita más cuando explicas de lo que estás hablando.

eLiZa:: dijo...

Simple pero agradable. Y como dice sara, si el ejercicio no predispusiera desde el principio a la lectura no resultaría tan predecible como dicen.

ElMulder dijo...

Lo sentí lleno de lugares comunes, pues a estas alturas ya mucha gente ha descrito lo que le ha permitido hacer/conocer/sentir/oler/ver la lectura.

No está mal relatado pero por ahí me saltaron dos metáforas que contrastan con el estilo del resto del texto, se pierde uniformidad con ellas.

Me dio gusto toparme con Un Capitán de Quince Años de Julio Verne, se podría decir que ese fue mi primer libro no infantil, el que despertó mi gusto por la lectura.

Lacerta dijo...

Buena idea la de comparar la lectura y a los libros con un amor. Una serie de metáforas muy interesantes.

Saludos