domingo, 16 de septiembre de 2007

El mensaje

El mensaje

Esa mañana de principios del siglo XIX Kandinsky se levantó con una idea
genial.

Pensó que podía trascender los objetos que pintara en un lienzo y
concentrarse sólo en los colores, las formas y las texturas para
transmitir al observador conceptos enormes que no se podían poner en
palabras. Igual que como ocurre con la música.

Aprestó colores, lienzos y comenzó a hacer sus ensayos.

En los primeros pincelazos tenía en la cabeza temas que le inculcaron
desde su juventud cristiana. La Resurrección, el Diluvio y el
Apocalipsis. Muerte y nacimiento. Las sensaciones de esos conceptos
eran las que quería plasmar. Estaba concentradísimo en ello cuando
sintió un enorme dolor en el estómago. Palideció y con muchos trabajo
llegó a la letrina, donde sintió evacuar hasta las tripas. Después con
mucho desconcierto reanudó su trabajo.

Transcurrieron los años y muchos ríos de tinta se escribieron sobre
las obras de Kandinsky. Hasta que dos siglos más tarde, en una
conferencia de prensa ocurrió un descubrimiento:

- ¿Y dice ud, profesor, que esta máquina suya puede interpretar
inequívocamente el significado de las pinturas abstractas?

- Sí, ya la hemos probado con obras otras obras abtractas cuyos
autores llevavan diarios precisos de su proceso creativo y hemos
verificado los resultados de la máquina con los diarios. Coinciden en
un 100%.

- ¿Y ahora con qué lo va a probar profesor?

- Con una obra de Kandinsky, una de las primeras obras abstractas
hechas – respondió el profesor mientras configuraba la máquina ante
una reproducción de la composición VII.

Al cabo de pocos segundos de ronroneo de la máquina esta emitió un
resultado que todos podían ver en la holopantalla del auditorio:

"Esto es un retrato de mi propia mierda".

Autor: Controlzape

http://librepensar.blogspot.com

15 comentarios:

rapaquiwi dijo...

Ja, ja, ja, ja.
Que historia tan ocurrente. Y sobre todo bien contada.
Magnífico.

Ahí está una respuesta al cuento de Asimov sobre quién hace los chistes.

Controlzape ha de ser un alien.

Leticia Zárate dijo...

Un final cómico y a la vez reflexivo para mi opinión. Idea muy ingeniosa.
Bien, me gustó.

Pildorio dijo...

yeah yeah coincido... muy bien contada, no se pierde el interes en ningun momento y el final esta muy chingon. La forma mas sencilla de ver la mentada obra. Una mierda jajaja

Sidurti dijo...

Un final inesperado.
Eso de la reinterpretación de las obras me suena tan familiar. He tenido que hacer el análisis de algunas obras y siempre me queda la duda: ¿todo eso que dicen que dijo no es lo que los "estudiosos" quieren que diga?
¿en dónde dicen que se vende esa máquina?

Viviana dijo...

Me gusta la idea y el tratamiento. Nada más ojo con la ortografía: "llevavan"

Ocelotl dijo...

Muy chido y original!

Shelle Bataclana dijo...

Anane me agrada el humor.
Coincido con los compañeros, bastante original.

Cazador de Tatuajes dijo...

Muy bien logrado el cuento, pero me hace pensar en ¿que clase de civilización decadente inventaría un aparato para interpretar lo abstracto?

Katsya dijo...

Ya hacía falta algo de mierda en esto. Literalmente, un bello texto.

Lodi dijo...

Jeje, buen texto.

eLiZa:: dijo...

Otro excelente cuento jaja.
Como bien dijo viviana, unos detallitos y estaría perfecto.

l i l i t h dijo...

Ya lo han dicho, un buen texto, pobre Kandinsky... aunque cuántas veces uno se despierta con una idea genial que termina hecha mierda... ay, ya me deprimí....

Saludos!

Lilián dijo...

Ja, ja. Muy, MUY ocurrente. Ésta idea es original como deben ser todas las ideas para un cuento, sobre todo uno tan corto. Así es como, según creo, deben terminar: de putazo, sin concesiones, concisos.
Gana por knock-out.

ElMulder dijo...

No pos usted también tiene escuela, chingona la idea y chingonamente contado.

•†• ĐÅЯК FÅIЯY •†• dijo...

Yes, de los mejores textos, alivianado sobre todo.

Qué buen cuento.